
Es la tormenta más fuerte de los últimos 35 años.
No había sido anticipada por el servicio meteorológico, por lo que causó un caos en el centro y en las playas, que quedaron cubiertos de guijarros de hielo del tamaño de pelotas de ping pong, señaló Germán Oliver, de Radio Continental Mar del Plata.
La tormenta causó vidrios rotos, tejas desprendidas y autos totalmente golpeados. La nota curiosa la dio un automovilista...